Me llamo Gemma y soy arquitecta, aunque a veces pienso que lo que de verdad construyo son experiencias. He dormido bajo las estrellas en el desierto de Marruecos, tomado café a las 7 de la mañana en Tokio y perdido el tren en Roma por quedarme demasiado tiempo mirando una fuente. No me arrepiento de ninguna de esas cosas.
Me atraen las personas que tienen criterio propio, que saben estar en silencio sin que resulte incómodo y que eligen bien sus palabras. Me gustan las películas que te dejan sin palabras, el vino que tiene historia detrás y las ciudades que se entienden mejor caminando. No busco nada perfecto, porque lo perfecto no me interesa. Busco algo real, con matices, con conversación y con ganas de seguir descubriendo.


